Tras tres partidos consecutivos en el Guillermo Amor, el C.F. Benidorm se despedía este sábado de su afición para lo que resta de año con un contundente triunfo por 3-1 ante el Alberic que le coloca como virtual campeón de invierno con todavía dos jornadas por delante antes de darle carpetazo a la primera vuelta de la competición.
El jovencísimo equipo dirigido por Javier Vidales ha vuelto a dar clara muestra de que las lógicas dudas que al principio de la presente campaña pudo despertar su inexperiencia eran absolutamente infundadas y que la valiente y decidida apuesta del entrenador benidormense está ya dando sus frutos en forma de un equipo que apenas se ha dejado puntos por el camino y que ha sabido mostrarse muy superior a la inmensa mayoría de sus rivales en un camino en el que, precisamente por esa juventud ya comentada, nadie se atreve ahora a aventurar sobre el techo que estos jugadores podrán alcanzar a lo largo de la segunda vuelta.