Vuelve a llover y se vuelven a producir desperfectos en el techo de la Biblioteca Central de Benidorm. La acumulación de agua ha provocado las ya tradicionales goteras y, en este caso, el desprendimiento de las placas superiores.
En un comunicado muy crítico el Sindicato Profesional, mayoritario en el Ayuntamiento de Benidorm, ha pedido a la Concejalía de Patrimonio Histórico y Cultural soluciones urgentes para «un deterioro estructural que se arrastra desde hace más de diez años y que hoy afecta ya a la seguridad, la salud laboral y la conservación del patrimonio cultural».
Las humedades más graves, explican desde el SPPLB, se concentran en la sala infantil, uno de los espacios más utilizados del edificio: «Cada episodio de lluvia obliga a cerrarla durante varios días, hasta que desaparece el riesgo de desprendimientos». Las placas de escayola del techo y las lámparas de lectura ya se han desplomado en ocasiones anteriores, «lo que ha generado una lógica alarma entre familias, usuarios y personal».
La situación en la hemeroteca resulta igualmente alarmante: «Lo que hace un año eran simples gotas son hoy chorros de agua que caen directamente sobre zonas de consulta de prensa, sección local y lectura accesible. La humedad constante degrada el papel, favorece la aparición de moho y acelera un daño irreversible en los fondos documentales».
El problema, añaden, se extiende sin freno. Nuevas goteras han aparecido frente a la sección de idiomas y en el pasillo de acceso a la sala de consultas. Entre los fondos afectados, asegura el comunicado, se encuentran donaciones de gran valor, como las realizadas por Edelmiro Trillo y Christine Charpentier, que incluyen libros de los siglos XVIII, XIX y XX.
