La gran familia del deporte de la Marina Baixa vivió este viernes una de esas jornadas que trascienden los resultados, las clasificaciones y los títulos. Un encuentro marcado por la emoción, el agradecimiento y el reconocimiento sincero a quienes, desde la discreción y el compromiso constante, han contribuido durante décadas a que miles de niños y niñas de la comarca hayan podido crecer practicando deporte.
La familia Caballé, propietaria de la cadena hotelera Hoteles Servigroup, recibió el cariño unánime de clubes, instituciones y representantes deportivos de toda la comarca en un sencillo pero profundamente emotivo homenaje.
El almuerzo reunió a buena parte del tejido deportivo de la Marina Baixa, que quiso agradecer públicamente el decidido apoyo que la familia Caballé ha venido ofreciendo al deporte base y profesional a lo largo de los años. Un respaldo silencioso, constante y generoso que ha permitido sostener proyectos deportivos, fomentar la cantera y dar oportunidades a generaciones enteras de jóvenes deportistas.
Hasta el acto se desplazaron representantes del Club Voleibol Playas de Benidorm, Club de Rugby La Vila, Club Balonmano Benidorm, Club Vóley Playa Poniente, Club Baloncesto Benidorm, Club de Fútbol Benidorm, Club de Fútbol Foietes y del Club de Pilota Valenciana Benidorm, evidenciando que el legado de la familia Caballé ha alcanzado a disciplinas muy distintas, pero unidas por un mismo sentimiento de gratitud.
La presencia del presidente de la Diputación de Alicante, Toni Pérez, otorgó además un carácter institucional a un reconocimiento que fue mucho más allá de lo protocolario. Porque lo vivido este viernes fue, sobre todo, un homenaje cargado de humanidad.
Visiblemente emocionado, el fundador de Hoteles Servigroup, José María Caballé, agradeció el gesto de “la familia” del deporte de la Marina Baixa y volvió a demostrar la filosofía que siempre ha guiado su apoyo al deporte. Lejos de centrarse en éxitos competitivos o escaparates mediáticos, Caballé puso el foco en aquello que considera verdaderamente importante: los jóvenes.
“Que a través del trabajo de todos estos clubes podamos dar la oportunidad a los niños y a las niñas, a los más jóvenes, de practicar deporte, que es algo muy importante en su formación”, señaló con emoción, arrancando el aplauso sentido de todos los presentes.
Sus palabras resumieron perfectamente el espíritu de una trayectoria marcada por el compromiso social y por la convicción de que el deporte es una herramienta fundamental para educar en valores, esfuerzo, convivencia y superación. Un mensaje que encontró el respaldo unánime de todos los asistentes, muchos de los cuales conocen de primera mano el impacto que el apoyo de Servigroup ha tenido sobre cientos de familias de la comarca.
En esa misma línea se expresó también Toni Pérez, quien destacó la enorme dimensión social que ha tenido durante décadas la apuesta de la familia Caballé por el deporte de la Marina Baixa.
“Gracias al apoyo de la familia Caballé, son miles los niños y niñas de toda la comarca los que pueden hacer deporte en las distintas especialidades aquí representadas”, afirmó el presidente de la Diputación, recordando además que ese respaldo no se limita únicamente al presente.
Pérez quiso subrayar que la huella de Hoteles Servigroup en el deporte comarcal viene de mucho tiempo atrás y ha acompañado a distintas generaciones de deportistas. “No sólo hablamos de hoy, sino también de muchas décadas atrás”, añadió, poniendo en valor la continuidad y fidelidad de un apoyo que ha sobrevivido a etapas difíciles, cambios sociales y transformaciones económicas.
Más allá de los discursos, el acto dejó imágenes cargadas de simbolismo: abrazos sinceros, miradas emocionadas y el reconocimiento colectivo de quienes saben que detrás de muchos entrenamientos, viajes, equipaciones o escuelas deportivas siempre ha habido personas comprometidas con hacer crecer el deporte desde la base.
Porque en tiempos en los que el apoyo privado al deporte amateur resulta cada vez más necesario, la figura de la familia Caballé emerge en la Marina Baixa como ejemplo de implicación y responsabilidad social. Una apuesta que no entiende únicamente el deporte como competición, sino como una auténtica escuela de vida.
