Sólo 90 minutos separan al Benidorm de la oportunidad de lograr el gran objetivo de la temporada: el ascenso a Tercera RFEF. Después del empate a un gol logrado este domingo en casa del Torrevieja, el equipo de Javier Vidales afronta con mucho optimismo el decisivo partido de vuelta, que se jugará el próximo domingo (12:00 horas) en el Guillermo Amor, un estadio que los benidormenses han sabido convertir en un fortín durante toda la campaña y que ahora debe ser su talismán.
Ahí, en Foietes, el Benidorm no ha perdido ni un solo partido en todo el presente curso y sólo ha recibido dos goles en contra. De hecho, en su última aparición, con motivo del partido de vuelta de las semifinales por el ascenso ante el Tavernes de la Valldigna, los de Vidales no sólo se marcharon con una clara y rotunda victoria por 3-0, sino protagonizando uno de los mejores partidos de toda la temporada para ellos.
Con todo, el Benidorm sabe que no se puede confiar ante un equipo al que habían ganado en las dos ocasiones anteriores en las que se habían visto las caras y que, al menos en esta ocasión, supo frenar el ímpetu visitante para viajar a la capital turística con, al menos, la esperanza de poder protagonizar el gran asalto en el partido más importante del año para ambos.