Una técnica de emergencias sanitarias ha denunciado la agresión que ha sufrido esta semana, de madrugada, mientras atendía a un paciente ebrio en la calle Gerona de Benidorm, en la conocida como ‘zona guiri’.
La trabajadora ha relatado a Radio Benidorm cómo el incidente le ha provocado lesiones físicas y un fuerte impacto psicológico, por lo que sigue de baja, y ha insistido en la necesidad de tener más seguridad en este tipo de intervenciones.
Los hechos ocurrían durante un aviso para asistir a un hombre que se encontraba tendido en la vía pública frente a un local de ocio. Según ha contado, mientras su compañero había ido a por la camilla, ella se quedó junto al paciente para valorarlo. Cuando intentó ayudarle a incorporarse, el hombre le propinó un puñetazo en la cara que le hace sangrar y le provoca un ataque de ansiedad.
La rápida actuación de una patrulla policial que intervenía a escasos metros permitió detener al presunto agresor, mientras la situación se complicaba por la reacción violenta de las personas que rodeaban al paciente.
La técnica asegura que este tipo de episodios son habituales durante las noches de verano en Benidorm y denuncia que tanto ella como otros compañeros han sufrido en numerosas ocasiones insultos, amenazas e intentos de agresión por parte de personas en estado de embriaguez.
Por ello reclama que las ambulancias acudan acompañadas por la Policía de forma automática cuando los avisos se produzcan en las zonas de mayor conflictividad del ocio nocturno.
El delegado de la Central Sindical Obrera (CSO) en la Marina Baixa, Ramón Guirado, ha insistido también en que este episodio no es un caso aislado y que otros profesionales del servicio también han sufrido agresiones recientes, aunque muchas no se han denunciado oficialmente.
Además, ha lamentado la ausencia de protocolos específicos para proteger a las dotaciones durante intervenciones de riesgo, así como para el traslado de pacientes psiquiátricos o de personas privadas de libertad.
Guirado ha reclamado que las ambulancias no accederán a zonas conflictivas hasta la llegada de una patrulla policial y ha pedido que los vehículos destinados al traslado de pacientes psiquiátricos dispongan del equipamiento adecuado para garantizar la seguridad de sanitarios y pacientes.
También ha señalado que durante el verano la presión asistencial en la Marina Baixa ha aumentado de forma considerable, con equipos que, en muchas ocasiones, ni siquiera han podido completar sus descansos por la elevada demanda de avisos.