Las fiestas de Moros y Cristianos de Altea afrontan sus días grandes con sus dos principales representantes, el Rey Moro de la fila Malvins, Jaume Borja, y el Rey Cristiano de Cristians de la Muralla, Álvaro Such, preparados para disfrutar de una celebración que, para ambos, comenzó hace muchos meses.
Los dos han pasado por los micrófonos de Hoy por Hoy Benidorm para compartir sus sensaciones a pocos días del inicio oficial de las fiestas y han coincidido en destacar el trabajo, la ilusión y el respaldo de sus respectivas filas durante todo el año.
Jaume Borja acumula 40 años como festero, 30 de ellos en la filà Malvins, mientras que Álvaro Such lleva una década vinculado a las fiestas. En ambos casos, el nombramiento como Reyes llegó acompañado del apoyo de sus compañeros.
En el caso de Borja, fueron los propios integrantes de su fila quienes lo propusieron y animaron a asumir el cargo. “Es un orgullo representar a tu penya, y más cuando son ellos los que te lo piden”, ha explicado. Su familia también se ha implicado de lleno en el año de reinado.
Such, por su parte, recuerda que llegó a las fiestas después de acudir a una fila con un amigo y descubrir que quería formar parte de ese ambiente. “Desde ese momento me enamoré de las fiestas”, ha señalado. El cargo de Rey Cristiano surgió además de una promesa compartida con quien este año será su embajadora.
Ser Rey no se limita a los días de fiesta. Ambos han explicado que detrás hay meses de preparación, organización de actividades y búsqueda de financiación. Loterías, rifas, cenas, torneos de pádel y tardeos han formado parte de las iniciativas desarrolladas durante el año.
Uno de los actos de mayor participación fue un tardeo organizado conjuntamente por las dos peñas durante la Navidad, que reunió a unas 2.500 personas.
Pese al cansancio, los dos protagonistas aseguran que la ilusión ha compensado el esfuerzo. Such reconoce que ha sido un año “complicado” y “duro”, pero considera que, con las fiestas ya a las puertas, “ha valido la pena y se repetiría mil veces más”.
Borja coincide en que la implicación de los festeros ha sido una de las grandes experiencias de este año. Desde el anuncio de su candidatura, asegura que recibió cientos de mensajes de apoyo y agradecimiento.
Los Reyes han animado a quienes no conozcan las fiestas de Altea a acercarse tanto a los actos oficiales como a la actividad que se desarrolla en las filas y peñas.
Para Borja, una de las claves es precisamente que las filas abren sus puertas a los visitantes. Ha destacado que se puede conocer desde dentro el ambiente festero y participar en encuentros y actividades que se organizan durante los días grandes.
Such ha definido las fiestas de Altea con una palabra: “hermandad”. Entre los actos que ha recomendado se encuentran el pregón, las embajadas, las entradas mora y cristiana, la mascletà y la procesión.
Las fiestas se celebrarán del 25 al 29 de septiembre y pondrán el punto final a un año de preparación para los diez cargos festeros que representan este año a los bandos moro y cristiano.
