‘Benidorm a la vista’: un juego de cartas para reconstruir las playas de Benidorm, creado por Contalles y Malagón

Benidorm ya tiene su propio juego de cartas. Se llama ‘Benidorm a la vista’ y nace de la colaboración entre la librería Contalles, con Marina Fuster y Ricardo Sanmartín al frente, y el diseñador gráfico Malagón. El resultado es un juego de mesa compacto, pensado para llevar a cualquier parte, que convierte las playas y los elementos más reconocibles de la ciudad en protagonistas de una partida.

En Hoy por Hoy Benidorm sus creadores han contado que la idea comenzó a gestarse hace más de un año, a partir de una propuesta de Malagón, que detectó la posibilidad de crear un juego relacionado con Benidorm. “No hay juego de cartas de Benidorm”, planteó inicialmente. A partir de ahí, Marina y Ricardo, aficionados a los juegos de mesa, empezaron a darle forma al proyecto hasta convertir aquella primera idea en un juego propio.

El punto de partida es tan sencillo como cinematográfico: un día la Isla de Benidorm se despierta y descubre que las playas han desaparecido. Los jugadores, convertidos en bañistas, tendrán que reconstruirlas mediante cartas hasta formar su propia playa.

El juego permite participar de uno a seis jugadores y las partidas tienen una duración aproximada de 15 minutos. Cada jugador debe construir una playa en una cuadrícula de 4×4, combinando cartas de mar y arena y tratando de conseguir el mayor número de soles. No hay dados ni un componente de azar: la estrategia y la capacidad para colocar y combinar las cartas son fundamentales.

Una de las particularidades de ‘Benidorm a la vista’ es que todos los jugadores participan simultáneamente. Las cartas están llenas de referencias reconocibles para quienes conocen Benidorm. Gaviotas, cangrejos, sirenas, posidonia, embarcaciones tradicionales, edificios de arena y otros pequeños detalles aparecen en las ilustraciones de Malagón.

El diseñador reconoce que ha sido un trabajo intenso, pero destaca que el resultado permite disfrutar del juego incluso antes de comenzar la partida, descubriendo los detalles escondidos en cada ilustración.

El sol es el elemento encargado de marcar la puntuación y, como no podía ser de otra manera tratándose de Benidorm, gana la playa más soleada.

El proyecto también ha tenido en cuenta la accesibilidad. Las toallas que aparecen en las cartas utilizan diferentes colores y patrones, de manera que las personas daltónicas puedan distinguirlas y participar en el juego con normalidad.

‘Benidorm a la vista’ también puede jugarse en solitario. Para ello aparece Mildred, un personaje que ejerce de jugador fantasma y contra el que hay que competir. Mildred cuenta con distintos niveles de dificultad, desde la versión más sencilla, “sin flotador”, hasta otras más avanzadas en las que aparece con flotador, barco de madera o yate.

El juego está recomendado a partir de los ocho años, aunque sus creadores explican que también han podido jugar con niños más pequeños, con ayuda a la hora de contabilizar los puntos. La intención es que sea una propuesta capaz de reunir a jugadores de distintas generaciones.

Más allá de la mecánica, sus creadores quieren que ‘Benidorm a la vista’ funcione también como una forma diferente de descubrir la ciudad. La propia historia del juego y sus ilustraciones esconden referencias y pequeños detalles que pueden pasar desapercibidos en una primera partida.

La intención es que pueda convertirse tanto en un juego para residentes como en un recuerdo de Benidorm para quienes visitan la ciudad: una forma de llevarse a casa algo más que el tradicional souvenir y, al mismo tiempo, recordar lugares y experiencias vividas durante una estancia.

El juego ya está a la venta desde el lunes 28 de septiembre en la librería Contalles, aunque sus creadores están abiertos a que otros comercios interesados puedan incorporarlo a sus establecimientos.

Además, Contalles ha anunciado una presentación oficial que tendrá lugar el 16 de octubre a las 18:00 horas en la propia librería. Allí se podrá conocer el juego, descubrir las ilustraciones de Malagón y, sobre todo, sentarse a jugar para intentar devolver a Benidorm las playas que han desaparecido.

Porque en ‘Benidorm a la vista’ la misión es clara: reconstruir la playa, conseguir el mayor número de soles y disfrutar de Benidorm desde una perspectiva diferente: la de la propia isla.