El pleno del Ayuntamiento de Benidorm ha aprobado este lunes por unanimidad modificar la ordenanza número 1 de Movilidad. Cambio centrado principalmente en regular más la utilización de los vehículos de movilidad personal.
Las famosas sillas eléctricas o scooters, por ejemplo, no podrán transportar a más de una persona a la vez: «Lo que pretendemos es evitar que determinados vehículos configurados para transportar a varias personas terminen utilizándose como una alternativa de ocio o transporte turístico generando situaciones de riesgo en espacios destinados a los peatones», ha incidido el concejal del área.
«Hay tres necesidades urgentes», ha explicado Francis Muñoz. Estas son la adaptación normativa después de los cambios a nivel nacional, regulación para proteger al peatón del patinete, así como de las sillas autopropulsadas: «Quiero dejar claro que esta medida no pretende limitar la movilidad de las personas que verdaderamente necesitan estos dispositivos».
Muñoz ha defendido la seguridad jurídica que va a proporcionar el nuevo texto, al que no se han presentado alegaciones. Ahora hay un nuevo plazo de un mes para reclamaciones de interesados y después podrá entrar en vigor.
Durante el debate del punto el edil también se ha referido, y ha defendido, la Zona de Bajas Emisiones después de que la Justicia haya suspendido la de Málaga, con una configuración muy similar a la de Benidorm.
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha declarado nulos los artículos que eximían de sanción a los vehículos matriculados y empadronados en Málaga capital, considerándolo una medida discriminatoria.
Muñoz considera, no obstante, que la ZBE de Benidorm está consiguiendo sus objetivos: «Proteger esos entornos más sensibles, esas zonas que están prácticamente blindando el casco antiguo». «Si nos pregunta qué vamos a hacer con nuestra Zona de Bajas Emisiones es mantenerla, protegerla y cuidarla porque está pensada para el bienestar de las personas y la salud de todos», ha subrayado.
Además, ha descartado que la ZBE haya tenido un impacto negativo en la economía local y ha cifrado en un 9% el aumento del tráfico en la ciudad respecto al año pasado.
