El centro ocupacional Doble Amor de Benidorm ha puesto en marcha una nueva iniciativa para reivindicar el talento de las personas con discapacidad y eliminar las barreras que todavía dificultan su inclusión social y laboral. «La verdadera diversidad se mide con Doble Amor» es el lema con el que sus usuarios quieren trasladar a la sociedad un mensaje de igualdad y reconocimiento.
Fran, Bibiana, Luís David, Nazario y Hilda son usuarios del centro y han explicado en La Ventana de la Marina Baixa cómo es su día a día y las actividades que desarrollan en los talleres del Doble Amor. Entre ellas jardinería, costura o elaboración de productos artesanales.
Bibiana, por ejemplo, está aprendiendo a coser y disfruta especialmente haciendo muñecas de lana, mientras que Fran participa en las tareas de jardinería y en la creación de figuras de madera. Ambos insisten en la importancia de explicar que el centro es un espacio ocupacional y de desarrollo de capacidades, no un colegio.
Los talleres también han permitido desarrollar una amplia variedad de artículos, como jabones, letras personalizadas, corazones cosidos, figuras decorativas y productos elaborados con corcho. Los usuarios venden sus creaciones en mercadillos y quieren ampliar su visibilidad para que más personas conozcan el resultado de su trabajo.
Junto a los usuarios, Adela ha defendido la necesidad de implicar a la sociedad y al tejido empresarial para avanzar hacia un entorno más inclusivo y participativo. El objetivo es que las personas con discapacidad funcional sean reconocidas por sus capacidades y por el valor que aportan. La difusión de sus productos y de las actividades que realizan constituye una de las vías para romper prejuicios y favorecer nuevas oportunidades.
