Benidorm despide este lunes a Casimiro Vila Esteban, uno de los hombres fundamentales en la historia del Doble Amor y una persona profundamente vinculada a la vida social de la ciudad. Vila falleció este domingo 30 de agosto y su funeral y entierro tienen lugar este lunes en el Tanatorio Marina Baixa.
Su muerte deja una profunda huella entre las familias vinculadas al Doble Amor y entre quienes conocieron a una persona que dedicó buena parte de su vida a conseguir que las personas con discapacidad intelectual dispusieran de atención, formación y oportunidades de integración.
En Hoy por Hoy Benidorm hemos querido rendir homenaje a su figura de la mano de José Luis Calvo, actual presidente de la Asociación Doble Amor y amigo de Casimiro Vila. Calvo lo ha definido con una expresión que resume buena parte de su recuerdo: “era un hombre bueno”.
“Yo he decidido en estos días de dolor y tristeza a mi gran amigo Casimiro como un hombre bueno. Y eso es lo que era, era pura bondad”, ha señalado Calvo durante la entrevista.
José Luis Calvo ha recordado los comienzos de una entidad que nació en 1972, cuando un pequeño grupo de familias de Benidorm y de la comarca decidió organizarse para dar respuesta a una realidad que, en aquellos años, apenas tenía visibilidad.
“Casimiro fue el que prendió la mecha, el que abrió ese camino hacia el Doble Amor”, ha explicado el actual presidente.
Durante décadas, Vila estuvo estrechamente ligado a la dirección de la entidad. Calvo recuerda una presidencia marcada por el trabajo diario, por la necesidad de llamar a muchas puertas y de ir resolviendo cada día las dificultades que aparecían para consolidar el proyecto.
Una labor que acabaría convirtiendo al Doble Amor en uno de los referentes sociales de Benidorm y de la Marina Baixa.
“Fue una lucha de día a día, día a día solucionábamos un problema y al día siguiente teníamos otro, y así hacía que se fuera adelante”, ha explicado Calvo.
La trayectoria de Vila al frente de la entidad fue reconocida en 2016 con el Premio Vecino Ejemplar de Benidorm, una distinción concedida por el Ayuntamiento y el Consejo Vecinal para reconocer a personas que han dejado una huella especial al servicio de la ciudadanía. El Consistorio destacó entonces su trayectoria al frente del Doble Amor y su implicación en la atención a jóvenes con discapacidad de Benidorm y otros municipios de la Marina Baixa.
En 2023, después de décadas al frente de la asociación, Casimiro Vila dejó la presidencia y José Luis Calvo asumió el cargo. La propia entidad lo distinguió entonces como presidente de honor a perpetuidad. El Ayuntamiento de Benidorm destacó en aquel momento que Vila había estado durante décadas al frente de un centro al que acuden personas con diversidad funcional de Benidorm y otras localidades de la comarca.
Para José Luis Calvo, la verdadera dimensión de la obra de Casimiro Vila se entiende al recordar cómo era la sociedad hace más de medio siglo.
“Hace 54 años, cuando se crea la asociación, prácticamente eran invisibles. Nadie los reconocía, incluso había gente que los ocultaba”, ha señalado.
A su juicio, uno de los grandes méritos de Vila y de aquellas primeras familias fue precisamente abrir un camino hacia el reconocimiento social de las personas con discapacidad intelectual.
Hoy, el Doble Amor dispone de un centro ocupacional que atiende a personas de Benidorm y de distintos municipios de la Marina Baixa. Por sus instalaciones han pasado durante décadas cientos de jóvenes y familias.
“Por ese centro, en 52 años, han pasado cientos y cientos de jóvenes y cientos y cientos de familias que les tenemos eternamente agradecidos”, ha afirmado Calvo.
La propia historia del Doble Amor reconoce a Vila como uno de sus socios fundadores. En 2024, la asociación volvió a rendirle homenaje durante su tradicional cena solidaria de verano, en reconocimiento a su trayectoria y a su apoyo incondicional a la entidad.
Pero la figura de Casimiro Vila va mucho más allá de su trayectoria institucional. José Luis Calvo también ha querido recordar al hombre que había detrás del presidente.
Vila fue un gran aficionado a la música y, durante su juventud, llegó a actuar sobre los escenarios y a recorrer distintas partes de España. Calvo recuerda especialmente su voz de tenor y su afición por las rancheras, el cuplé, la canción clásica española y la canción napolitana.
“Tenía una magnífica voz de tenor que me duró prácticamente hasta el final”, ha recordado.
También ha hablado de su carácter en la vida cotidiana: un hombre socarrón, con sentido del humor y capaz de “sacarle la punta a todo”.
Pero por encima de cualquier otra característica, Calvo se queda con su calidad humana: “Excepcionalmente, para mí es uno de los hombres mejores que he conocido en mi vida”.
El fallecimiento de Casimiro Vila deja así el recuerdo de una persona que contribuyó decisivamente a transformar la realidad de muchas familias de Benidorm y de la comarca.
Su legado permanece en el propio Doble Amor, pero también en las generaciones de jóvenes que han encontrado en la entidad un espacio de atención, formación, convivencia e integración.
“Gracias a vosotros por acordarnos de la grandeza de ese hombre”, fueron las palabras con las que José Luis Calvo cerró su conversación en nuestra emisora.
Benidorm despide a Casimiro Vila, pero su trabajo y el camino que ayudó a abrir hace más de medio siglo permanecen en una ciudad a la que dedicó buena parte de su vida.