Euforia en Benidorm por el segundo Mundial de España

El ancla de la calle Herrerías ha vuelto a convertirse en la gran plaza de la selección española en Benidorm. La escultura junto al puente fue el epicentro de la celebración del segundo Mundial de España que mantuvo en las calles de la capital turística a miles de personas hasta altas horas de la madrugada.

El pitido final desató también la euforia entra la afición que antes de que empezase el partido ya había completado el aforo de la ciudad deportiva Guillermo Amor y el auditorio Julio Iglesias del parque de l’Aigüera, donde se habían preparado sendas pantallas gigantes con animación.

La Policía Local desplegó un dispositivo especial para garantizar la seguridad y regular el tráfico en las zonas con mayor concentración de personas. Según fuentes municipales, la noche transcurrió sin incidentes de gravedad, pese a la gran afluencia de público.

No fue menor la asistencia ni la fiesta en otros puntos de la Marina Baixa como el museo Villa Romana del Albir, donde se congregaron 2.000 personas, o la plaza del Convento de Callosa d’En Sarrià, con casi un millar de aficionados.