La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Benidorm ha entrado en una nueva fase con el inicio de la imposición efectiva de sanciones a los vehículos que acceden sin autorización. Aunque el Ayuntamiento asegura que el grado de cumplimiento es elevado, el concejal de Movilidad, Francis Muñoz, ha reconocido que la mayor parte de las infracciones detectadas se concentran en el acceso de la calle Pérez Llorca.
En una entrevista en Hoy por Hoy Benidorm, Muñoz ha explicado que el incumplimiento más habitual no responde a un acceso deliberado, sino a conductores que «disponían de autorización pero olvidaron renovarla» al cumplirse el primer año de vigencia del permiso.
Las sanciones previstas son de 200 euros, cantidad que se reduce a 100 euros si se abona dentro del periodo establecido para el pronto pago. El edil ha precisado que se trata de una multa por acceso no autorizado y que el procedimiento de notificación y pago es el mismo que el de cualquier otra sanción de tráfico.
Según ha detallado el responsable de Movilidad, el acceso de Pérez Llorca es el que ha registrado un mayor número de incumplimientos desde que comenzaron las sanciones. En algunos casos, las incidencias han afectado incluso a empresas de distribución de mercancías que no habían renovado sus permisos anuales, aunque posteriormente pudieron regularizar su situación. El segundo “punto caliente” de infracciones por accesos no autorizados a la Zona de Bajas Emisiones se produce en la calle Esperanto, aunque “en menor medida”, según Muñoz.
En el resto de accesos a la Zona de Bajas Emisiones, el Ayuntamiento habla únicamente de un «goteo mínimo» de infracciones.
Muñoz ha señalado que el perfil del infractor no es el del turista, sino el de residentes de municipios de la comarca que acceden con frecuencia a Benidorm y que, tras obtener la autorización el pasado año, no la han renovado.
Por el contrario, el concejal ha destacado que los establecimientos hoteleros y los aparcamientos públicos están gestionando correctamente las autorizaciones de sus clientes gracias al intercambio automático de datos con la plataforma municipal.
El concejal ha recordado que la implantación de la Zona de Bajas Emisiones responde a una obligación legal para las ciudades de más de 50.000 habitantes y ha insistido en que el objetivo «no es recaudar», sino reducir el tráfico innecesario y mejorar la calidad del aire y la movilidad urbana.
En este sentido, ha recordado que los residentes de Benidorm con el vehículo domiciliado en la ciudad no tienen que realizar ningún trámite, mientras que quienes disponen de garaje, una segunda residencia, trabajan dentro del perímetro o necesitan acceder de forma habitual deben renovar anualmente su autorización.
Además, el Ayuntamiento mantiene la posibilidad de justificar un acceso hasta cinco días después de haberse producido en casos excepcionales o de urgencia.
Francis Muñoz ha hecho un llamamiento a quienes todavía no hayan renovado su autorización para que lo hagan cuanto antes a través de la plataforma municipal zbe.benidorm.org, con el fin de evitar nuevas sanciones.
