Cómo llegar al Castell de l’Olla sin arruinarnos el espectáculo

La Olla de Altea volverá a ser este sábado uno de los puntos más concurridos de toda la Marina Baixa. El Castell de l’Olla, considerado uno de los grandes espectáculos piroacuáticos del Mediterráneo, volverá a reunir a decenas de miles de personas en este enclave que durante el resto del año destaca precisamente por su tranquilidad y su reducido desarrollo urbanístico.

El año pasado cerca de 80.000 personas acudieron a La Olla para contemplar el disparo y las previsiones apuntan a que este año la cifra podría incluso superarse. Por ello, quienes quieran disfrutar del espectáculo en primera línea deberán planificar con antelación cómo llegar y, sobre todo, evitar dejar el desplazamiento para última hora.

La organización y el Ayuntamiento de Altea coinciden en una recomendación: dejar el coche en casa y utilizar el transporte público.

Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) reforzará durante la noche del sábado los servicios de la Línea 9 del Tram d’Alacant, que conecta Benidorm y Dénia, y de la Línea 1 entre Luceros y Benidorm.

El conocido Tramnochador, que habitualmente circula entre Benidorm y Garganes, ampliará su recorrido hasta el apeadero de La Olla. Además, algunos trenes continuarán hasta Calp para facilitar tanto la llegada de los espectadores como su regreso una vez finalizado el espectáculo.

Desde Benidorm hacia La Olla están previstas salidas a las 19:10, 20:10, 21:10, 22:10, 22:35 y 23:27 horas.

En sentido contrario, desde Calp saldrán trenes a las 23:05 y 23:42 horas.

FGV también reforzará el personal de atención al cliente y de seguridad en las estaciones y en los propios trenes, especialmente en los puntos donde se espera una mayor concentración de viajeros.

El dispositivo se completará con la colaboración del Ayuntamiento de Altea y las fuerzas de seguridad para controlar los accesos a las estaciones, evitar aglomeraciones y agilizar el embarque.

Otra de las opciones que cada año eligen numerosos vecinos y visitantes es llegar caminando desde el casco urbano de Altea.

La distancia entre el centro de la Villa Blanca y La Olla es inferior a dos kilómetros, por lo que son muchos los que aprovechan la jornada para recorrer las calles del municipio y desplazarse posteriormente a pie hasta la zona del espectáculo.

Para facilitar este recorrido, el Ayuntamiento de Altea reforzará la seguridad peatonal en los márgenes y arcenes de la carretera N-332 mediante un balizamiento especial.

El objetivo es que la gran cantidad de personas que se desplazarán andando pueda realizar el trayecto con mayores garantías y sin interferir, en la medida de lo posible, con el tráfico rodado.

Para quienes finalmente opten por desplazarse en coche, la Cofradía del Castell de l’Olla ha preparado cinco nuevos espacios de estacionamiento que aportarán alrededor de 2.000 plazas adicionales a las habilitadas en años anteriores.

Además, esta edición incorpora una novedad tecnológica: una aplicación móvil permitirá consultar en tiempo real si existen plazas disponibles y recibir indicaciones para llegar hasta los aparcamientos.

La herramienta pretende evitar que los conductores recorran innecesariamente la zona buscando estacionamiento cuando los espacios ya estén completos y facilitar una distribución más ordenada del tráfico.

Aun así, la organización insiste en que el vehículo privado debe ser la última opción debido al volumen de personas que se concentrará en La Olla.

Más allá de elegir entre tren, coche o caminar, el principal consejo para quienes quieran disfrutar del Castell de l’Olla es uno: no dejar el desplazamiento para última hora.

La llegada masiva de espectadores hará que las retenciones sean prácticamente inevitables a determinadas horas de la tarde, especialmente en los accesos a La Olla.

Por ello, la recomendación es convertir el espectáculo en el punto culminante de una jornada completa en Altea, llegando con varias horas de antelación y aprovechando para disfrutar tranquilamente del casco antiguo, el litoral y la oferta turística de la Villa Blanca.

De esta manera, además de evitar buena parte de los problemas de tráfico, los visitantes podrán disfrutar de Altea sin las prisas propias de una noche en la que miles de personas intentarán llegar al mismo lugar y prácticamente a la misma hora.