La subida del precio del gasóleo está poniendo contra las cuerdas al sector pesquero de Villajoyosa. La Cofradía de Pescadores de la localidad alerta de que el incremento acumulado del coste del combustible ha alcanzado unos niveles que comprometen cada vez más la rentabilidad de las jornadas de pesca y que, en algunos casos, pueden llegar a convertirlas directamente en deficitarias.
El impacto es especialmente significativo en la pesca de arrastre, una modalidad con un elevado consumo de combustible. Según los datos que maneja la Cofradía, un arrastrero puede alcanzar una venta media de alrededor de 1.500 euros en una jornada, mientras que su consumo puede llegar hasta los 1.000 litros de gasóleo. Con el precio actual situado en torno a 1,20 euros por litro, el combustible puede representar por sí solo un desembolso de hasta 1.200 euros en un único día de faena.
A esta cantidad hay que sumar el resto de gastos imprescindibles para mantener la actividad, entre ellos la Seguridad Social, el aceite, los víveres, el mantenimiento de las embarcaciones y otros costes asociados a la salida al mar. El margen disponible para armadores y tripulaciones queda así cada vez más reducido.
“Llevamos mucho tiempo viendo cómo el precio del gasóleo va subiendo y el sector ha ido absorbiendo ese incremento como ha podido”, señala Miguel Felipe Solbes, Patrón Mayor de la Cofradía de Pescadores de Villajoyosa. Sin embargo, considera que la situación ha llegado a un punto especialmente delicado porque “el coste es desorbitado y está comprometiendo directamente el resultado de cada jornada”.
La preocupación de la Cofradía no se limita únicamente a la rentabilidad de las embarcaciones. El encarecimiento del combustible repercute también directamente sobre las tripulaciones, ya que una vez descontados los gastos generados durante la jornada, el resultado obtenido de la venta de las capturas se reparte entre el armador y los pescadores.
Por tanto, cuanto mayor es el coste de salir a faenar, menor es la cantidad que queda disponible para repartir entre quienes participan en la actividad. “Cuando suben de esta manera los costes de salir a faenar, no solo pierde el barco. También lo nota directamente la tripulación, porque el resultado que queda después de cubrir los gastos es cada vez menor”, explica Solbes.
El Patrón Mayor advierte de que esta situación termina afectando directamente a los ingresos de los pescadores y, por extensión, a las familias que dependen de la actividad pesquera.
La Cofradía de Pescadores de Villajoyosa cuenta actualmente con 35 embarcaciones, de las que 27 se dedican a la pesca de arrastre y otras ocho al trasmallo. La entidad se encarga, entre otras funciones, de gestionar la venta de las capturas realizadas por sus embarcaciones afiliadas y de supervisar los procesos de pesca, con el objetivo de garantizar la calidad, frescura y características de los productos que llegan al consumidor.
La situación actual afecta, por tanto, a una parte relevante de la flota pesquera de la localidad y pone el foco en la dificultad de mantener una actividad que acumula costes crecientes mientras sus ingresos dependen de unas capturas cuyo valor no siempre permite absorber esas subidas.
Desde la Cofradía reclaman medidas que permitan reducir el impacto del precio del combustible y garantizar la continuidad de la actividad. Su objetivo, subrayan, no es dejar de salir al mar, sino poder hacerlo en unas condiciones económicas que permitan mantener los barcos operativos y los puestos de trabajo vinculados a ellos.
“Queremos seguir pescando y queremos que nuestros barcos continúen saliendo a la mar. Pero necesitamos poder hacerlo de una manera que sea económicamente viable”, afirma Solbes. El responsable de la entidad considera que no es posible mantener indefinidamente una actividad “en la que cada vez cuesta más salir a trabajar”.
La Cofradía considera que la respuesta de las administraciones debe producirse antes de que el deterioro de la situación obligue a tomar decisiones más drásticas. El temor es que, si el coste del combustible continúa aumentando y no se adoptan medidas para compensar su impacto, algunas embarcaciones puedan dejar de ser económicamente viables.
“Necesitamos soluciones y las necesitamos ahora”, insiste el Patrón Mayor, que recuerda que el sector lleva tiempo soportando el incremento del precio del gasóleo. “Hemos aguantado esta subida durante mucho tiempo, pero el nivel que hemos alcanzado ya no es asumible”, sostiene.
El principal riesgo, según la Cofradía, es que las pérdidas acumuladas terminen haciendo inviable la salida al mar para algunas embarcaciones. “Si salir a la mar supone perder dinero de forma continuada, llegará un momento en el que la única opción será amarrar los barcos”, concluye Miguel Felipe Solbes.
La entidad reclama así una respuesta inmediata para contener el impacto del combustible y garantizar que la flota pesquera de Villajoyosa pueda continuar desarrollando su actividad, así como mantener los puestos de trabajo y las familias que dependen directa o indirectamente de ella.
