La Copa del Mundo de Ciclocross de Benidorm se ha consolidado como uno de los grandes acontecimientos deportivos del calendario invernal de la ciudad. Así lo refleja el estudio elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) y la Universitat de València (UV), que cifra en 11.088.586 euros el impacto económico generado por la cuarta edición de la prueba, celebrada el pasado 18 de enero de 2026.
El informe sitúa el retorno económico del evento en torno a los 19 euros por cada euro invertido. Del impacto total, 5.970.312 euros corresponden al gasto directo realizado por asistentes, participantes y organización. El estudio estima además que el 42,4% de los asistentes procedían de fuera de España.
A este impacto económico se suma la repercusión mediática. Según los datos de la agencia Onclusive, la competición generó un valor de 13.191.496 euros en visibilidad para Benidorm y su entorno. La prueba contó con 190 minutos de televisión en directo distribuidos en casi 200 países, lo que eleva por encima de las 600 horas el volumen acumulado de retransmisiones desde que comenzó a celebrarse.
La competición nació en 2023 con el objetivo, entre otros, de contribuir a la desestacionalización turística durante el mes de enero. Desde entonces, las carreras han reunido anualmente entre 12.000 y 16.000 espectadores y han contribuido a generar actividad en hoteles, establecimientos de restauración y otros negocios de la ciudad y su entorno.
El máximo responsable de la organización, Pascual Momparler, ha destacado que la desestacionalización era uno de los principales objetivos cuando se puso en marcha la prueba y ha defendido que los resultados obtenidos muestran su contribución a la actividad turística durante los meses de invierno.
Momparler ha señalado que la Copa del Mundo se ha convertido en uno de los motores para el sector hostelero y de restauración de Benidorm y la Costa Blanca durante esta época del año. También ha destacado su capacidad para proyectar una imagen de la ciudad vinculada no solo al sol y la playa, sino también al deporte y al turismo activo.
Las carreras se desarrollan en los parques de Foietes y El Moralet, que durante la competición se transforman en un circuito para una prueba que reúne a algunos de los principales especialistas internacionales de la modalidad.
El alcalde de Benidorm y presidente de la Diputación de Alicante, Toni Pérez, ha señalado que los resultados del estudio «vienen a confirmar» las previsiones con las que Ayuntamiento, Generalitat y Momparler Cycling pusieron en marcha la competición.
Pérez ha destacado el impacto económico y de imagen alcanzado por la prueba y su contribución a la estrategia de desestacionalización turística mediante grandes acontecimientos deportivos. El alcalde ha situado además un nuevo objetivo para los próximos años: que Benidorm pueda acoger los Campeonatos del Mundo UCI de Ciclocross en 2031.
El impacto alcanzado por la Copa del Mundo ha llevado a la organización y a las instituciones implicadas a presentar la candidatura de Benidorm para albergar el Campeonato del Mundo UCI de Ciclocross de 2031.
Las deliberaciones sobre la sede se están desarrollando esta semana en Montreal, Canadá. La candidatura pretende trasladar a un campeonato mundial la experiencia acumulada durante las cuatro ediciones de la Copa del Mundo celebradas en la ciudad.
Momparler ha señalado que acoger el Mundial de 2031 supondría multiplicar el impacto generado actualmente por la Copa del Mundo y ha expresado su deseo de que Benidorm pueda albergar la competición.
Por su parte, el director general de Deportes de la Generalitat, Luis Cervera, ha defendido el apoyo del Gobierno autonómico a las competiciones de ciclismo y ciclocross que se desarrollan en la Costa Blanca. El responsable autonómico ha destacado tanto la afición existente en la Comunitat Valenciana como la presencia de equipos profesionales nacionales e internacionales que eligen la provincia para sus concentraciones y periodos de preparación.
Cervera también ha puesto el foco en la repercusión de estos acontecimientos más allá del ámbito estrictamente deportivo, al considerar que generan oportunidades para las empresas locales y permiten proyectar la imagen de la Comunitat Valenciana en el exterior.
La Generalitat ha vinculado además el apoyo a estas competiciones con aspectos como la calidad organizativa, la sostenibilidad y el respeto al entorno, valores que considera relevantes en la celebración de grandes acontecimientos deportivos.
