El próximo fin de semana se pondrá en marcha la Superliga 2 femenina del voleibol mientras que para la máxima categoría masculina todavía habrá que esperar dos semanas más. Sin embargo, dos de los principales representantes del vóley comarcal, el Camporrosso Finestrat y el Servigroup Benidorm, afrontaron este domingo sus dos partidos más decisivos de la pretemporada cayendo, en ambos casos, en la final de la Copa Comunitat.
Las que peor lo pasaron fueron las chicas del Camporrosso Finestrat, que no pudieron pasar del 0-3 (13-25, 27-29 y 19-25) en su choque ante el Paterna Liceo en un partido en el que sólo el segundo set tuvo algo de historia y en el que siempre quedará la duda de qué hubiese podido ocurrir si las de Iván Navarro hubieran tenido la fortuna de hacerlo caer de su lado.
Como ya indicó una semana antes, tras lograr la victoria en las semifinales, el propio entrenador finestratense, el Camporrosso Finestrat todavía tiene margen de mejora y, sobre todo, la plantilla debe convencerse a sí misma de poder sacar adelante los momentos más complicados de los encuentros, algo hacia lo que dieron un paso adelante muy importante en ‘semis’, pero que podría considerarse el gran ‘debe’ de la final.
Por su parte, el Servigroup Benidorm masculino protagonizó una final vibrante y muy atractiva ante otro Superliga como el Conquieridor Valencia en un choque que se resolvió con resultados favorable a los valencianos por 3-2 (21-25, 25-21, 25-12, 30-32 y 25-23) marcado, seguramente, por ese desempate agónico e interminable que, finalmente, cayó del lado valenciano.
Más allá de ese resultado final y del subcampeonato logrado, el encuentro supuso un importante paso adelante para el conjunto dirigido por Matías Guidolin en su preparación de cara al arranque de la Superliga.
La nota más positiva, que es lo importante a estas alturas de la campaña, es que el equipo de Benidorm supo tutear a un equipo que el año pasado se metió en los playoffs cayendo contra el subcampeón, fue capaz de reaccionar después de atravesar momentos complicados y llevó la lucha por el título hasta las últimas acciones de un quinto set espectacular.
De hecho, fue el Servigroup Benidorm el que comenzó adelantándose en el marcador en un muy buen primer set, lo que provocó la reacción valenciana, algo que lo que ayudaron algunos problemas en recepción y en el ataque de rotación durante el inicio de la segunda manga, haciendo baldíos los esfuerzos benidormenses por remontar el parcial.
El tercer set fue el momento más complicado para el Servigroup Benidorm. Las variantes introducidas por el cuerpo técnico no ofrecieron el resultado esperado y Conqueridor aprovechó la situación para imponer su juego con claridad.
Guidolin recuperó en el cuarto set una estructura similar a la utilizada al comienzo del encuentro, esta vez con Samy Soto desde el inicio, y el Servigroup volvió a encontrar sensaciones.
Conqueridor llevó la iniciativa durante buena parte del parcial, pero Benidorm se mantuvo dentro del partido. Los de Guidolin resistieron, fueron creciendo con el paso de los puntos y consiguieron equilibrar el marcador en el tramo decisivo.
A partir de ahí comenzó una auténtica batalla. Ninguno de los dos equipos conseguía cerrar el set y las oportunidades se sucedieron a ambos lados de la red. Con el título en juego y sin margen para el error, los benidormenses mostraron carácter y una enorme capacidad competitiva para terminar imponiéndose por un espectacular 30-32 y enviar la final al tie-break.
Pero si el cuarto set fue largo, el desempate final fue interminable y la mejor guinda posible a ese gran partido.
El intercambio de puntos fue constante y ninguno de los dos equipos consiguió abrir una ventaja suficiente para romper definitivamente el set. Cada acción adquirió una enorme importancia conforme el marcador se acercaba a su desenlace.
El Servigroup llegó a disponer de dos bolas de partido para proclamarse campeón, pero no consiguió transformar las acciones de bloqueo, defensa y contraataque que podían haber cerrado definitivamente la final.
El quinto set se prolongó mucho más allá de los quince puntos habituales. Con ambos equipos al límite y después de un interminable intercambio de oportunidades, Conqueridor consiguió finalmente encadenar las acciones necesarias para imponerse por 25-23 y adjudicarse la Copa Comunitat.
Un desenlace cruel para un Servigroup Benidorm que estuvo muy cerca de culminar una remontada extraordinaria después de encontrarse contra las cuerdas tras el tercer parcial.