¿Y si Benidorm es un ejemplo a seguir? Por qué su modelo urbanístico es más sostenible de lo que parece

El geógrafo Antonio Giraldo se ha pasado este lunes por El Meollo del Hoy por Hoy para hablarnos sobre el futuro de las ciudades. Porque las sociedades de los países desarrollados avanzan hacia ciudades cada vez más urbanizadas, pues cuentan con muchos más servicios que los pueblos de toda la vida, pero no todas ellas están preparadas para acoger a tanta gente. Como estamos hablando de una tendencia global e imparable, pues no es un fenómeno que afecte únicamente a España, tratar de revertir la situación parece bastante complicado. De ahí que sea importante encontrar una solución para que las ciudades del futuro puedan crecer de una forma realmente sostenible.

Después de hablar sobre varios modelos urbanísticos, Antonio Giraldo ha puesto a Benidorm como un ejemplo de ciudad mucho más sostenible de lo que la gente pueda creer: «Os voy a dar una comparación muy rapidita para que veáis por qué me lo parece. Benidorm y Marbella tienen prácticamente la misma población estacional en verano. Estamos hablando de casi 400.000 personas, pero Benidorm está ocupando una décima parte del suelo que ocupa Marbella con todos los chalets, los campos de golf y con todo el consumo de agua y electricidad».

Es decir, la factura de la concentración de las 400.000 personas es mucho más barata en Benidorm que en otros municipios como Marbella: «Benidorm está más próximo y ocupa mucho menos suelo. Entonces requiere menos recursos y menos alumbrado porque hay menos calles. La factura es mucho más barata en el consumo que lo que ocupa Marbella». Por lo tanto, y a pesar de que su modelo urbanístico haya sido muy criticado, principalmente por su impacto visual en el paisaje costero, Giraldo defiende que también puede ser sostenible.

Porque puede que una mayor cantidad de gente requiera de una mayor cantidad de recursos, pero la concentración vertical también permite ahorrarse muchos kilómetros de calles que construir y mantener. Y no solo eso, sino que requiere mucho menos alumbrado público, alcantarillado y un sinfín de inversiones de coste alto que sí que tienen que afrontar otros municipios españoles.

Pero esto no quiere decir ni mucho menos que su modelo sea aplicable a todos los municipios: «Con esto no quiero decir que haya que hacer todo así, evidentemente. Estamos hablando de un caso paradigmático. Pero si Benidorm se hubiera extendido por la costa de la misma forma que lo ha hecho Marbella, hubiera estropeado mucho más litoral. Que luego se ha estropeado igual, pero que está ahí la perspectiva del suelo como un bien no renovable ilimitado».

Por lo tanto, y poniendo sobre una balanza el desarrollo de ambas ciudades, el de Benidorm es más sostenible que el de otras ciudades como Marbella: «Eso es cuantitativamente indudable. Otra cosa es que nos guste más o menos». Porque habrá quienes prefieran Marbella por su impacto visual, pues no cuenta con estos grandes rascacielos que opacan las vistas de otra ciudad costera como puede ser Benidorm.