La Policía Nacional ha desmantelado en Altea un club cannábico que, presuntamente, había funcionado como un punto de venta de droga al menudeo. La operación ha terminado con tres hombres detenidos, de 19, 26 y 58 años, por su presunta implicación en delitos de tráfico de drogas y pertenencia a grupo criminal. Entre los arrestados se ha encontrado el secretario de la asociación.
La investigación se ha iniciado después de que los agentes hayan recibido información sobre la actividad del establecimiento. Las pesquisas han permitido comprobar que numerosas personas acudían al local para adquirir cannabis sin necesidad de pertenecer a la asociación. El club estaba inscrito en el Registro de Asociaciones de la Generalitat Valenciana, aunque los investigadores han constatado que su funcionamiento habría excedido los límites establecidos para este tipo de entidades.
Los agentes han realizado labores de vigilancia y seguimiento y han determinado que el establecimiento habría vendido sustancias estupefacientes de forma indiscriminada. La mayoría de los compradores han sido turistas extranjeros que se encontraban de visita en Altea. Además, el club se habría promocionado a través de las redes sociales con el objetivo de captar clientes.
Con autorización judicial, la Policía Nacional ha registrado el local en un operativo en el que han participado agentes de Policía Judicial y de Seguridad Ciudadana de la Comisaría de Benidorm, junto a efectivos de la Unidad Adscrita a la Comunitat Valenciana. La intervención se ha saldado con la incautación de 4.285 gramos de cogollos de marihuana, 1.439 gramos de hachís, 12 gramos de resina de hachís, 164 cigarrillos de marihuana y 1.940 euros en efectivo.
Los tres detenidos han quedado a disposición de los juzgados de instrucción de guardia de Benidorm tras finalizar las diligencias policiales. La Policía Nacional ha recordado que las asociaciones cannábicas deben mantener un carácter privado y limitar el acceso a sus socios, mientras que la sustancia debe destinarse a un consumo inmediato y dentro del propio establecimiento. Cuando se suministra cannabis para su salida del local y se pierde el control sobre su destino, la actividad puede constituir un delito contra la salud pública.
