Récord tórrido en Benidorm: 61 noches por encima de 25 grados en 2026

Benidorm ha registrado 61 noches tórridas en lo que va de 2026, aquellas en las que la temperatura mínima no baja de los 25 grados, y se sitúa así como la ciudad de España con mayor número de noches de este tipo durante el año. Un dato que, según Pedro Gómez, graduado en Geografía y Ordenación del Territorio por la Universidad de Murcia, con la especialización de Máster en Geofísica y Meteorología por la Universidad de Granada; supone un récord para la ciudad y evidencia el impacto del aumento de las temperaturas.

Ha sido el propio Pedro Gómez el que, a través de su web MeteOrihuela, ha dado a conocer esta preocupante cifra después de analizar los registros de diferentes estaciones meteorológicas poniendo el foco en la evolución de las noches tórridas a través de su trabajo de divulgación meteorológica.

Y todo ello, en un contexto mundial especialmente preocupante y es que Hay datos que asustan. Este lunes, la revista científica ‘The Lancet’ publicaba un estudio centrado en los umbrales de tolerancia humana al calor que ha concluido que el calor sofocante será más frecuente y generalizado de lo que se creía, sobre todo para las personas de más de 60 años, que se enfrentarán a peligros por la exposición al calor antes de lo previsto: la investigación estima que con un calentamiento de 1,5 grados, el 22% de los adultos mayores del mundo, cerca de 300 millones de personas, ya tendrían que soportar un calor peligroso durante al menos un mes al año.

Ese mismo estudio establece que cada grado adicional de calentamiento expone a aproximadamente 1.000 millones de personas más a al menos 180 horas de calor sofocante al año.

Y habrá quien pueda pensar que eso es cosa de otras latitudes. Que ese riesgo tan elevado sobre la salud de los mayores lo sufrirán otros. Sin embargo, otro estudio, en este caso de la red científica World Weather Attribution, advierte de que las aguas del Atlántico y del Mediterráneo que rodean a España se están calentando mucho más rápido que el planeta en su conjunto y es que en el caso del Mediterráneo, nuestro mar se ha calentado dos grados más este verano y esa tasa, advierten los expertos, es el doble de la ya preocupante media global.

La cifra de noches tórridas en Benidorm supera ampliamente a otros puntos del litoral mediterráneo. La Manga ha contabilizado 54 noches tórridas, Torrevieja 43, Orihuela Costa 37, Cullera 35, Palma 32, Almería 27 y Barcelona 25.

«Es un récord», ha confirmado Gómez en ‘Hoy por Hoy Benidorm’ donde también ha explicado que la situación se está repitiendo prácticamente a diario y que “en algunas noches la temperatura llega a no bajar de los 28 grados”.

Uno de los factores que ayuda a explicar esta situación es el progresivo calentamiento del Mediterráneo. Durante la entrevista, Gómez ha señalado que “un mar con temperaturas cercanas a los 30 grados reduce la capacidad de las brisas marinas para refrescar la ciudad durante la noche”.

De hecho, “es al revés”, ha explicado el meteorólogo, que considera que una brisa procedente de un mar tan cálido deja de funcionar como mecanismo de refrigeración y contribuye a mantener unas temperaturas nocturnas elevadas.

A esto se suma otro elemento especialmente relevante en Benidorm: la elevada humedad. Durante las noches, la humedad puede situarse entre el 85% y el 90%, lo que incrementa notablemente la sensación térmica y dificulta el descanso.

«Es que no se puede dormir», ha resumido Gómez, que apunta al aire acondicionado como una necesidad para muchas personas durante estas noches.

El calentamiento del Mediterráneo tiene una importancia especial en una ciudad como Benidorm, donde la proximidad del mar condiciona buena parte de su clima.

La elevada temperatura del agua hace que la brisa marina llegue a la ciudad con una mayor carga de humedad y con menor capacidad para refrescar el ambiente. Esto favorece que las temperaturas nocturnas permanezcan elevadas durante más horas.

La situación también se refleja en la sensación térmica. Durante la entrevista se apuntó que, con temperaturas superiores a los 30 grados y una humedad elevada, la sensación térmica puede superar los 40 grados en algunos puntos de la comarca de la Marina Baixa.

El calentamiento del mar no solo tiene consecuencias durante el verano. De cara al otoño, Gómez ha advertido de que un Mediterráneo especialmente cálido puede convertirse en un factor que favorezca episodios de lluvias intensas cuando coincida con la llegada de aire frío en altura.

«Si hay aire frío en altura y viene justamente con ese mar que está ardiendo, hay más evaporación», ha explicado.

El experto ha puntualizado que todavía es imposible saber dónde se producirán los próximos episodios de lluvias intensas, ya que dependerá de la posición de las bolsas de aire frío y de otros factores atmosféricos. Sin embargo, ha advertido de que un Mediterráneo tan cálido proporciona una enorme cantidad de energía y humedad disponible para alimentar precipitaciones intensas.

«No hace falta que venga una DANA enorme; a la mínima ya puede haber caos», ha señalado.

Para Pedro Gómez, los registros disponibles permiten diferenciar entre episodios puntuales de calor y una tendencia climática que se está consolidando con el paso de los años.

El experto también ha lamentado que la divulgación de estos datos genere rechazo en redes sociales por parte de personas que cuestionan la existencia o la evolución del cambio climático. «Hay datos que lo ven, que los estamos viendo a diario», ha defendido.

Con el verano todavía en curso, Benidorm continúa acumulando noches en las que el termómetro no consigue bajar de los 25 grados. Y, según los expertos, el verdadero problema no es únicamente cuánto sube la temperatura durante el día, sino cuánto tarda en volver a bajar durante la noche.